El 25 de junio de 2011, el Comité de Patrimonio Mundial de la UNESCO inscribió el Paisaje Cultural Cafetero de Colombia en su Lista de Patrimonio Mundial. Desde entonces, el sistema institucional ha producido una secuencia notable de respuestas: un CONPES, dos leyes, convenios interinstitucionales, guías técnicas de creciente sofisticación, una comisión intersectorial con representación de más de veinte entidades.






