En un mundo que enfrenta cambios vertiginosos y desafiantes en su entorno natural y social, el concepto de «paisaje» adquiere un significado profundo y urgente. No es solo una mera vista o una representación geográfica; el paisaje es la síntesis viva de la interacción entre el entorno natural y las acciones humanas a lo largo del tiempo. Es un espacio donde la topografía, la biodiversidad, la cultura, la historia y la percepción sensorial se entrelazan, creando un lugar dinámico y único. Este lugar refleja tanto la identidad de un territorio como la relación armónica o conflictiva entre la humanidad y la Tierra.






