Al revisar los resultados de la Encuesta de Percepción Ciudadana (EPC) 2025 del programa Armenia Cómo Vamos, realizada por la firma Sigma Dos, es inevitable sentir un déjà vu. Como se reseña esta semana en medios locales, los retos estructurales de seguridad, salud y participación siguen siendo los protagonistas de una narrativa que parece estancada. Sin embargo, esta nueva edición revela algo que podría ser más profundo: la posible consolidación de Armenia como una especie de «ciudad refugio» donde el bienestar se ha privatizado.
La ilusión del bienestar privado
El dato más revelador —y contradictorio— es que el 81% de los cuyabros se siente satisfecho con su vivienda. A primera vista, parecería un “triunfo del desarrollo urbano”. No obstante, al contrastar esto con la baja satisfacción frente al espacio público (41%), el estado crítico de las vías (22%) y la percepción de seguridad (donde solo el 31% se siente tranquilo), la lectura cambia.
¿Estamos realmente satisfechos con nuestro hábitat o simplemente aliviados de tener un refugio donde escondernos? La encuesta sugiere que hemos construido una burbuja de confort «de puertas para adentro» porque «de puertas para afuera» encontramos un entorno hostil. Un espacio público marcado no solo por la percepción de inseguridad y fenómenos sociales complejos (habitante de calle), sino por lo que el informe identifica puntualmente como un deterioro crítico en el comportamiento ciudadano (irrespeto a las normas de tránsito, disposición inadecuada de basuras, ruido y desorden generalizado..etc).
Salud mental y el tejido roto
Finalmente, es imposible ignorar la crisis silenciosa del «alma de la ciudad». Aunque la salud física se valora bien, casi 1 de cada 3 armenios (30%) califica su salud mental como regular o mala. Este dato de percepción no es aislado; dialoga con la alarma encendida en el Quindío durante el 2025 por el aumento de suicidios y el consumo de drogas, una situación que las autoridades han calificado como crítica y que ha motivado refuerzos en la atención institucional ante la persistencia de casos. Medios locales como News Quindío y La Patria han documentado esta preocupante tendencia, señalando que la combinación de factores emocionales y el consumo de sustancias sigue poniendo al departamento en una situación de vulnerabilidad psicosocial.
Esta fragilidad emocional florece en el aislamiento: el 91% de los ciudadanos no participa en ninguna organización, junta o gremio. Nos hemos convertido en una suma de individualidades encerradas en “casas satisfactorias”, desconectados de un propósito colectivo.
La trampa de la baja sofisticación
En lo económico, mientras el 58% clama por empleo como prioridad, el 74% confiesa no usar herramientas de Inteligencia Artificial. Esto no es solo una «obsolescencia laboral»; es el síntoma de una economía local poco sofisticada que no demanda innovación. Es un círculo vicioso donde el aparato productivo sigue cómodo en dinámicas tradicionales y el talento no se ve forzado a modernizarse.
Conclusión
Reactivar la autocorrección Si en nueve años no hemos resuelto lo básico, es porque los mecanismos de autocorrección de la ciudad están fallando. Como plantea Yuval Noah Harari en Nexus, los sistemas colapsan cuando se sacrifica la verdad (la realidad de nuestros problemas) en favor del orden (la comodidad de no participar).
Como hemos discutido desde el Laboratorio Ciudad, Territorio y Paisaje, el reto no es solo pavimentar calles, sino pasar del ‘refugio’ al ‘hábitat’. Es urgente reactivar una participación ciudadana efectiva para que la ciudad active sus mecanismos de autocorrección. Una democracia no es otra cosa que una conversación constante entre diversos nodos de información —comunidad, gremios, academia, empresa, individuos— que permite tomar decisiones basadas en la verdad y no en la inercia.
Cabe preguntarse: ¿Qué es entonces Armenia si esta conversación no se está dando adecuadamente? Si silenciamos la verdad para preservar la “comodidad del orden actual”, nos condenamos a la irrelevancia. Solo restaurando ese diálogo dejaremos de repetir el mismo diagnóstico año tras año sin tomar las acciones correctoras debidas.
Referencias
Armenia Cómo Vamos. (2025). Encuesta de Percepción Ciudadana 2025. [Informe]. Realizada por Sigma Dos.
Crónica del Quindío. (2025, enero). Seguridad, salud y participación ciudadana, los retos según Armenia Cómo Vamos. https://cronicadelquindio.com/armenia/seguridad-salud-y-participacion-ciudadana-los-retos-segun-armenia-como-vamos/
El Quindiano. (2025, enero). En 9 años los armenios perciben los mismos problemas: mala movilidad, inseguridad y deficiente atención en salud. https://elquindiano.com/noticia/255142/en-9-anos-los-armenios-perciben-los-mismos-problemas-mala-movilidad-inseguridad-y-deficiente-atencion-en-salud/
Garzón Espinel, C. A. (s.f.). Ciudad, Territorio y Paisaje. [Blog]. http://www.ciudadterritoriopaisaje.org
Harari, Y. N. (2024). Nexus: Una breve historia de las redes de información desde la Edad de Piedra hasta la IA. Debate.
La Patria. (2025, enero). Alarma en Quindío por aumento de suicidios y consumo de drogas. https://www.lapatria.com/eje-cafetero/alarma-en-quindio-por-aumento-de-suicidios-y-consumo-de-drogas-autoridades-refuerzan
News Quindío. (2025, 21 de enero). Preocupación en el Quindío por el alarmante aumento de casos de suicidio. https://www.newsquindio.com/2025/01/preocupacion-en-el-quindio-por-el.html


