Las personas y el territorio, «activos» para el desarrollo local

Las personas y el territorio, «activos» para el desarrollo local

 

Fuente: Página de Facebook «Colombia sabe de Café»

Disfrutar del paisaje no es sólo contemplarlo “como si estuviéramos detrás de un cristal”.  Mezclarse con la gente, compartir saberes y experiencias, entender cómo la vida de las personas modela y define el territorio, y cómo estas, a su vez, cobran sentido a partir de su relación con el entorno, es parte vital del conocimiento y la percepción plenas respecto al paisaje. 

Hace unos días llegó a mis manos un correo electrónico con una entrevista al geógrafo Juan Francisco Ojeda Rivera de la Universidad Pablo Olavide de Sevilla, España, realizada por Juan José Raigosa (gestor cultural CECOM de Chinchiná, Caldas)[1], que ahondaba en estas cuestiones.  Según Ojeda, el PCC es una de las expresiones más heterotípicas de lo que puede entenderse por paisaje.  Entendiendo “el paisaje” como construcción heterogénea: vivencial, económica, histórica, cultural, etc. Las mismas personas lo autogestionan.

Razonando en este sentido preocupan, en el caso del PCC, los datos socioeconómicos.  Desde su perspectiva de visitante, a Ojeda le llamó la atención la alta presencia de tecnología cafetera “puntera” para el procesamiento del café, pero hizo notar el contraste de este desarrollo tecnológico con la situación de la población rural, que evidencia carencias significativas en cuanto a servicios básicos, red de caminos, vivienda digna, etc. Dijo textualmente con tono sorprendido:  Nadie puede gozar un paisaje si no tiene resueltos los servicios primarios. Primero vivir y después gozar.  Agregó que deben implementarse las medidas para que se muestre que el paisaje es un símbolo de desarrollo y que favorezca a la mayoría.

Esta afirmación ratifica que el disfrute y conocimiento del paisaje se concibe, en primer lugar, para los habitantes; lo que llamamos “la población local”.  Y es perfectamente lógico que así sea, no sólo por una cuestión elemental de principios, sino también porque sin la participación de la población local no hay producto turístico de base cultural… puede haber un producto turístico, sí, pero desvinculado de lo que realmente caracteriza y da vida al territorio: las personas.  Sin las personas no existe dimensión socio-cultural del paisaje, y por lo tanto, no hay PCC… en España lo saben muy bien; prueba de ello son algunas iniciativas que se han implementado en los últimos años para fomentar el turismo rural (en el que Cataluña, al igual que el Quindío, es primer destino nacional).  En estos casos, se ha comenzado por una estrategia de sólida base público-institucional orientada a concienciar y educar acerca de los valores patrimoniales objeto de protección, para luego consensuar con los habitantes un “modelo” incluyente de desarrollo, del cual la comunidad hace parte y por el cual está dispuesta a trabajar “en equipo”.

A modo de referencia, comparto con ustedes la experiencia de la Red Solc, Municipio, Turismo y Paisaje, en Cataluña (España); un espacio de colaboración entre municipios de dimensiones demográficas, administrativas y presupuestarias reducidas que quieren convertir el paisaje en el centro de su desarrollo económico sostenible; y también el caso de la Red Ceres Ecotur, en España, cuyo sistema de calidad se basa en criterios de sostenibilidad que miden el nivel de compromiso medioambiental, socio-cultural y económico con el destino, promoviendo el desarrollo de la economía local; la agricultura sostenible; la protección de la naturaleza; el patrimonio cultural y los recursos naturales.

La verdadera “sostenibilidad” de los paisajes hace referencia no sólo al tema  medioambiental, sino también al equilibrio económico y social.  Se trata de desarrollar mecanismos políticos e institucionales para que, cuando se generen beneficios en el territorio, estos sean distribuidos equitativamente en la población. Esta es la “sostenibilidad integral”: aquella que cuida el territorio y las personas como los más valiosos “activos” para el desarrollo a medio y largo plazo a nivel local y regional.


[1] Durante el evento conmemorativo de la declaratoria del Paisaje Cultural Cafetero (PCC); Manizales, Pereira y Armenia; 30 de agosto a 3 de septiembre de 2012

Valeria Barbero

Valeria Barbero, Arquitecta y Master en Proyectación Urbanística y Territorial por la UPC (Barcelona-España). He desarrollado mi proyecto de investigación y experiencia profesional en temas vinculados al desarrollo urbano y rural, ordenamiento territorial, la planificación y catalogación del paisaje.

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